(Décima)
Y salió el sol para homenajear con besos de oro
a la Madre en su día, segundo domingo de mayo,
contagiando alegría celestial en cada rayo,
porque en la tierra la madre es el mayor tesoro
que merece de la humanidad el aplauso sonoro.
Hoy te toca descansar, pero seguirás trabajando.
Te toca el altar del corazón y seguirás amando.
Que el Señor llene de bendiciones tu alma y tu vida,
mujer admirable e incomparable, madre querida.
¡Qué hermoso este domingo, y el sol está mejor brillando!
HRS / Abancay, 10 mayo 2026.
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